Casa Sa Petitona nació en el 2023 en Ciutadella de Menorca como una concept store dedicada al arte, el diseño y la edición independiente. Desde entonces, el proyecto ha ido creciendo más allá de la tienda: hoy reúne obra, libros y propuestas de muchos artistas, organiza talleres y se ha convertido en un lugar de encuentro entre artistas, visitantes y una comunidad que ha ido creciendo alrededor del espacio.
Actualmente trabajamos con más de 130 propuestas: editoriales, diseñadores y pequeños proyectos, tanto locales como nacionales e internacionales. Cada propuesta se busca y selecciona de manera individual intentando que exista una coherencia entre lo que hacemos, lo que defendemos y lo que finalmente llega al espacio.
Aunque Casa Sa Petitona tiene una actividad comercial gran parte del trabajo que hay detrás pertenece también al ámbito de la gestión cultural.
Hay una búsqueda constante de artistas y proyectos, una selección de obra, contacto y seguimiento con creadores, negociación de condiciones, gestión de pedidos y presupuestos, recepción y organización de piezas, fijación de precios y planificación económica. A esto se suman la programación y producción de talleres, la comunicación con quienes los imparten, las inscripciones y la atención a las personas que participan.
También implica pensar cómo se presenta el trabajo de cada artista, qué proyectos pueden convivir entre sí, cómo contar lo que hay detrás de una pieza y cómo acercarlo a personas que muchas veces llegan sin conocer previamente al creador.
La tienda es un trampolín entre quien crea y quien descubre su trabajo.
Durante estos años han pasado por Casa Sa Petitona numerosos artistas y profesionales que vienen a conocer el espacio, ver el trabajo de otros creadores, enseñarnos sus propios proyectos o comprar obra. Ese intercambio ha ido creando una red que no estaba planteada de manera formal al inicio, pero que hoy forma parte importante de lo que es la tienda.
No buscamos llenar el espacio de productos. La selección es una de las partes a las que dedicamos más tiempo y responde a una manera concreta de entender el proyecto.
Nos interesa la autoría, la producción independiente, los procesos y las historias que existen detrás de las piezas. También hay decisiones que responden directamente a nuestros valores: todo lo que vendemos es vegano y no incorporamos productos realizados con materiales de origen animal.
La selección de libros sigue la misma lógica. Nos interesan especialmente las publicaciones relacionadas con el arte y la obra gráfica, pero también aquellas que hablan de crítica social, medio ambiente y otras formas de mirar el mundo.
Una de las ideas base de Casa Sa Petitona es preguntarnos por qué elegimos conservar determinados objetos.
Una pieza puede atraernos visualmente, pero su valor no termina ahí. Puede estar en quién la hizo, en cómo fue producida, en lo que representa, en una historia o incluso en el momento de nuestra vida al que termina vinculándose.
Por eso nos interesa alejarnos de la idea del objeto como algo simplemente decorativo o sustituible y acercarnos a su valor simbólico y afectivo.
El diseño de la tienda parte también de esta idea. Casa Sa Petitona está pensada como una casa: cada mueble representa una estancia diferente del hogar. Las piezas aparecen así dentro de un entorno cotidiano, relacionándose entre ellas de una manera similar a como podrían hacerlo en la casa de quien finalmente las elige.
Los talleres son otra parte del proyecto. Invitamos a artistas y profesionales a enseñar sus procesos y técnicas en grupos pequeños, generando un contacto directo entre quien desarrolla una práctica y quien quiere acercarse a ella.
Detrás de cada actividad hay también un trabajo de gestión: selección de propuestas, contacto con artistas, definición de condiciones y honorarios, cálculo de costes, fechas, plazas, materiales, comunicación, inscripciones y producción.
Más allá del resultado de cada taller, nos interesa que exista un espacio para aprender, preguntar, conversar y conocer a quien está detrás de una práctica artística.
Me encargo de la dirección general y estratégica, la planificación económica, presupuestos, búsqueda y selección de artistas y proveedores, negociación y seguimiento, pedidos nacionales e internacionales, logística, programación de actividades y talleres.
A la vez, llevo toda su dirección creativa y comunicación. Desarrollé desde cero el naming, el concepto de marca, el branding y la identidad visual, además del diseño y maquetación web, y la imagen del espacio. Realizo la fotografía, dirección de arte, diseño gráfico, contenidos, redes sociales y comunicación de las actividades y de los proyectos que representamos.
Esto hace que Casa Sa Petitona sea también un proyecto desde el que entiendo la gestión cultural de una forma muy práctica: tener una idea, darle una identidad, hacerla económicamente viable, trabajar con creadores, producir actividades, comunicar, construir públicos y conseguir que el proyecto pueda mantenerse en el tiempo.